Hola, querido lector.
Llegó diciembre… y con él, muchas veces, llega también la neblina.
Tal vez tú vives en una ciudad donde este fenómeno no es tan común, pero si estás en una zona donde sí ocurre —como las afueras de Saltillo, rumbos de Arteaga, o en las madrugadas frías de Coahuila— entonces esto es para ti.
Quiero dejarte algunas recomendaciones. No para espantarte, sino para cuidarte.
Si eres taxista con experiencia, probablemente ya dominas este tipo de clima.
Pero si apenas estás empezando, o si vas en carretera a recoger un viaje, vale la pena recordar que la neblina es traicionera. Se ve ligera, pero puede poner en riesgo tu vida y la de los demás.
🏍️ Una anécdota sobre rodar con neblina…
Para los que ya me conocen, saben que también me gusta rodar en motocicleta.
He hecho varias rodadas largas, en grupo, de noche y en carretera… y muchas veces, hemos rodado con neblina cerrada.
En esas condiciones, no se ve nada, y lo único que te guía es la luz roja del compañero de adelante. A veces ni siquiera ves el camino… solo confías.
Y eso te enseña algo muy profundo: en neblina, no hay espacio para el ego. Solo para la conciencia y la precaución.
🚖 7 recomendaciones para manejar con neblina si eres taxista
-
Enciende tus luces bajas o antiniebla
Nunca las altas: solo rebotan con la neblina y te ciegan. -
Reduce la velocidad, aunque lleves prisa
La neblina engaña las distancias. Si frenas de golpe, puedes causar un choque múltiple. -
Aumenta la distancia con el vehículo de adelante
Así tendrás espacio de reacción en caso de frenado repentino. -
Usa tus intermitentes si vas muy lento o te detienes
No confíes en que todos te ven. Ayuda a los demás a ubicarte. -
Abre un poco las ventanas para escuchar mejor
A veces el oído es tu mejor aliado cuando los ojos no bastan. -
No invadas carriles que no ves con claridad
Las marcas del pavimento pueden no ser visibles. Mantente en tu carril. -
Valora si realmente necesitas salir
Si la neblina es muy densa, piénsalo bien. Tu vida vale más que cualquier viaje o tarifa.
🙏 Cuídate tú, cuida a los demás
Querido taxista, esto te lo digo con cariño y con respeto.
Sabemos lo duro que es el trabajo. Sabemos que a veces hay que salir de madrugada para alcanzar el día. Pero si hay algo que he aprendido rodando, es que ningún destino vale una vida.
No se trata de tener miedo. Se trata de tener conciencia.
Y si tú manejas con esa conciencia, también estás enseñando a otros.
Así que, si este diciembre te toca salir en neblina…
Hazlo con respeto. Hazlo con cuidado. Hazlo sabiendo que hay alguien esperándote en casa.


Comments are closed for this article!